Latinoamérica debería aceptar depreciación de monedas: funcionarios

Por Krista Hughes

WASHINGTON (Reuters) - Los países latinoamericanos no deberían temer una depreciación de las monedas mientras sus economías se adaptan a un ambiente de menor liquidez global y un crecimiento más lento en muchos mercados emergentes, dijeron el viernes en cargados de políticas económicas.

Muchos países en vías de desarrollo han sido castigados por inversores en medio de expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos empezará pronto a reducir el estímulo monetario que ha inyectado al sistema financiero global desde la crisis, dinero que ayudó a enviar flujos de capitales a mercados menos conocidos.

Sin embargo, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional instaron a los países miembros a aprovechar el colchón ofrecido por los tipos de cambio flexibles y a no esforzarse por resistir la tendencia de monedas más débiles.

Latinoamérica, que sufrió crisis monetarias en la década de 1990, era capaz de resistir fluctuaciones de los tipos de cambio mejor que en el pasado gracias a reservas internacionales saludables, una menor deuda denominada en dólares y bancos centrales independientes con un fuerte foco puesto en la inflación, dijeron autoridades.

"Es un gran cambio comparado con hace 15 años", dijo Hasan Tuluy, vicepresidente regional del Banco Mundial para América Latina, en una entrevista con Reuters.

"Contrariamente a lo que sucedía antes, la depreciación probablemente tenga más un efecto positivo de competitividad y un efecto fiscal positivo", agregó.

Desde el inicio del año, el sol peruano ha caído casi un 8 por ciento y el real brasileño y el peso colombiano han perdido más del 6 por ciento.

En tanto, el peso chileno ha cedido 3,8 por ciento, mientras que el peso mexicano cae 1,8 por ciento, según datos de Thomson Reuters.

La baja fue particularmente aguda después de mayo, cuando el presidente de la Fed, Ben Bernanke, sugirió la idea de reducir el estímulo más adelante este año, aunque las divisas tuvieron un respiro en septiembre cuando dicho banco central decidió que la economía doméstica necesitaba más tiempo de recuperación.

El Banco Mundial dijo que los países con los déficits más grandes experimentaron una depreciación de moneda más fuerte entre mayo y septiembre, sugiriendo que los países más dependientes del capital extranjero podrían afrontar una mayor presión de depreciación si los flujos de capital se alejan de Latinoamérica.

El ministro de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas, aseguró que un rápido aumento en los costos del endeudamiento en Estados Unidos podría ser una amenaza para la recuperación en su país, pero que la flexibilidad monetaria podría actuar como un colchón para ese riesgo.

El Banco Mundial dijo que los países con mayores déficits de cuenta corriente experimentaron una depreciación monetaria más fuerte entre mayo y septiembre, sugiriendo que los países más dependientes de los capitales externos podrían enfrentar una mayor presión de devaluación si dichos flujos se alejan de la región.

Las cuentas bancarias en divisa extranjera se están volviendo menos comunes y los préstamos denominados en dólares para hogares y empresas han disminuido a un 33 por ciento para 2008-2009, desde un 45 por ciento a inicios de la década, dijo el Banco Mundial en un informe.

Los países también han reducido sistemáticamente la deuda soberana denominada en dólares a menos del 25 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) y las metas de inflación de los bancos centrales ha debilitado el efecto dominó de la depreciación de las monedas sobre los precios, disminuyendo la amenaza de inflación.

Por su parte, el FMI dijo que los bancos centrales deberían tratar de restringir su intervención solo a estabilizar la volatilidad y no a mantener las divisas debilitadas artificialmente, y la reciente depreciación ha ayudado a colocar las monedas más en línea con los fundamentos.

"Eso es bueno para la economía en su conjunto", dijo el representante del FMI para el Hemisferio Occidental, Alejandro Werner.

"No hemos visto el tipo de ansiedad que solíamos ver en estas economías hace siete, 10 ó 15 años, cuando un movimiento en el tipo de cambio era una señal de que algo andaba mal. Ahora la gente realmente entiende que el tipo de cambio puede moverse de las dos maneras", añadió.

El FMI recortó sus pronósticos de crecimiento para América Latina a 2,7 por ciento este año, ritmo que podría ser el menor en cuatro años. También rebajó sus proyecciones para el 2014 a un 3,1 por ciento, ambas tasas alrededor de 0,75 puntos porcentuales más bajas que las estimaciones de abril.

(Reporte adicional de Alonso Soto. Traducido al español por Damián Pérez, editado por Manuel Farías)

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